Piden a “Mel” no enviar condolencias a militares chilenos

   

11 de diciembre de 2006

Tegucigalpa - Un organismo de derechos humanos pidió hoy al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que no envíe mensajes de condolencia a los militares de Chile por la muerte del ex dictador Augusto Pinochet.

En una carta pública a Zelaya, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), le pide que no envíe notas oficiales a militares chilenos "que custodian los restos del dictador".


"Más bien, apreciaríamos un mensaje de condena al sistema criminal que impidió su juzgamiento como se merecía por las leyes de los hombres", añade la carta.

Subraya que los actores materiales e intelectuales de la desaparición forzada y asesinatos políticos, en representación del Estado, "deberían entender que no tendrán jamás ni el perdón ni el olvido de sus víctimas, hasta que confiesen sus crímenes ante autoridad competente y pidan perdón a quienes ofendieron".

El COFADEH considera que la muerte de Pinochet, acaecida el domingo, no puede conmutar la pena que se merece ni debe cerrar el
proceso judicial en su contra, porque la muerte no es ningún pasaporte para el perdón de las deudas.

El organismo también expresó su solidaridad con los parientes de las personas desaparecidas y asesinadas en Chile entre 1973 y 1990, "porque han vuelto a vivir el dolor de una sociedad dividida entre quienes exigen juicio y castigo al dictador corrupto, y los que se aferran inútilmente a la impunidad del impío".

Además, el COFADEH indicó que respalda a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, por su determinación de no organizar ni presidir honras fúnebres oficiales "a un genocida que burló la prisión con leyes espurias y con pantomimas avaladas por falsos cristianos".

En su carta al presidente Zelaya, el COFADEH se pronunció en contra de las curias católicas y no católicas que promuevan cultos, liturgias o ceremonias religiosas en sufragio "por el alma de un hombre que amasó fortuna sobre los cadáveres de miles de personas".

"Ningún acto de conmiseración estaría permitido por la ética y la moral cristianas ante un ser dañino que no confesó la verdad ni expresó arrepentimiento, ni enmendó los daños ocasionados a sus semejantes. No es perdonable abogar por una criatura que robó y mató a la humanidad entera", añade el mismo documento.

El Gobierno de Honduras no se ha pronunciado sobre la muerte de Pinochet, mientras que la diputada Doris Gutiérrez, del Partido Unificación Democrática (UD, de izquierda), lamentó hoy que el ex dictador no haya sido juzgado "por los crímenes que cometió".

 
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