Cadáver de Pinochet es velado con su uniforme de gala

   
11 de diciembre de 2006

Santiago de Chile - El cadáver del ex dictador chileno Augusto Pinochet, fallecido el domingo, es velado hoy, vestido con su uniforme de gala del Ejército en la Escuela Militar, por familiares, militares y simpatizantes.

En la cubierta del féretro se ha extendido una bandera de Chile y colocado el sable de Pinochet, conforme a lo que el reglamento del Ejército chileno establece cuando fallece un comandante o ex comandante en jefe.


En silencio, simpatizantes y curiosos han desfilado de forma lenta pero incesante ante la urna, bajo cuyo cristal se puede observar el rostro del ex gobernante, que fue cuidadosamente maquillado antes de exponerlo al público.

El Ejército chileno abrió las puertas de su principal instituto de formación militar para que todo aquel que lo desee participe en el velatorio, que comenzó con un responso a cargo de un capellán militar.

Su viuda, Lucía Hiriart, sus cinco hijos y los comandantes en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, y de la Marina, Rodolfo Codina, así como el general director de Carabineros, José Bernales, destacaban entre los presentes.

También acudió el cardenal y arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, quien saludó con afecto a los familiares del fallecido general.

Además, oró por la patria, pidió por la serenidad de las personas y bendijo la urna.

Entre el público se hallaba Luz Gajardo, una ferviente partidaria del ex dictador que se dio a conocer los días en que Pinochet estuvo en el hospital militar, donde fue detenida al menos dos veces por agredir a periodistas o transeúntes que no comulgaban con sus ideas.

Apaciguada ahora, la simpatizante de Pinochet pidió el fin del odio entre los chilenos tras pasar junto al féretro.

Sin embargo, su carácter la traicionó poco después en las afueras de la Escuela, cuando fue de nuevo detenida tras ser sorprendida mientras destruía con un trozo de hierro las ventanas y otros elementos de un edificio en construcción.

"Fuimos provocados, nos lanzaron pedazos de cemento desde arriba, no toleraremos ninguna provocación", exclamó Luz Gajardo al ser conducida a un cuartel policial.

Los obreros de la construcción negaron haber lanzado algún objeto a los partidarios de Pinochet que pasaban por el lugar.

Al término del responso, los presentes aplaudieron y cantaron el himno nacional de Chile, incluida una estrofa que se entonaba en los actos oficiales durante la dictadura referida a "vuestros nombres valientes soldados, que habéis sido de Chile el sostén...".

Esa estrofa fue suprimida tras la recuperación de la democracia, en 1990. EFE

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