Donald Rumsfeld se despide entre aplausos del Pentágono

   

15 de diciembre de 2006

Washington - El hasta ahora secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, se despidió hoy entre aplausos y un desfile de sus seis años al frente del Pentágono, donde destacó como el principal arquitecto de la guerra en Irak.

Aunque Rumsfeld se marcha como uno de los miembros de la Administración Bush más impopulares, nadie hubiera podido decirlo en la ceremonia de despedida en el Pentágono, a la que asistieron tanto el presidente George W. Bush como el vicepresidente Dick Cheney.

La intensidad y duración de los aplausos fue tal que Rumsfeld se vio obligado a subir al podio una segunda vez para agradecer las muestras de cariño de los presentes.

En un discurso plagado de elogios a su secretario de Defensa, que el lunes será reemplazado por Robert Gates, Bush señaló que Rumsfeld sirvió con "distinción" y en los últimos seis años "llevó a cabo una de las campañas militares más innovadoras en la historia de los conflictos modernos", en referencia a Afganistán.

Rumsfeld "nunca perdió de vista el horizonte ni las amenazas" durante su mandato, caracterizado por momentos y decisiones clave y en los que se enfrentó a los retos de una guerra "nueva" y "desconocida".

Los elogios del presidente fueron tantos que llevaron a un periodista estadounidense a comentar para su coleto: "si es tan fantástico, ¿por qué tiene que irse?".

Bush anunció la dimisión de Rumsfeld el 8 de noviembre, un día después de que los demócratas arrebataran a los republicanos el control de las dos Cámaras del Congreso en las elecciones legislativas.

Los demócratas habían pedido en numerosas ocasiones la cabeza del secretario de Defensa, al que consideraban uno de los principales responsables de la mala marcha de la guerra en Irak.

Ahora será su sucesor, un antiguo director de la CIA, el que tendrá la responsabilidad de poner en marcha un cambio de estrategia en Irak que permita la eventual salida de los cerca de 150.000 soldados estadounidenses destacados en el país árabe.

Bush ha indicado que anunciará este cambio de estrategia en un discurso después de las Navidades.

El propio Rumsfeld subrayó hoy que la tarea actual es la de adoptar "las decisiones correctas para que las futuras generaciones no tengan que tomar decisiones mucho más difíciles que las actuales".

En su ceremonia de despedida, opinó que en el mundo actual hay "amigos y aliados, pero tristemente y siendo realistas, son amigos y aliados con unos presupuestos y unas capacidades en defensa descendentes, así como más vulnerables. Ello precisa que EEUU invierta más".

Considerado como uno de los hombres más brillantes dentro del Gobierno de Bush, Rumsfeld forma parte del núcleo duro del entorno del vicepresidente, Dick Cheney, los llamados "halcones", que comparten una visión más unilateral de las relaciones internacionales.

El propio Cheney señaló hoy que fue un "jefe exigente, pero a la vez fue del que más aprendí" y subrayó que bajo el mandato de Rumsfeld en el Pentágono "hemos eliminado dos dictaduras que defendían el terrorismo, liberando a 50 millones de personas de la tiranía".

La carrera de Rumsfeld comenzó como aviador dentro de la Marina de EEUU, pero pronto se dejó atraer por la política y fue elegido en 1962 congresista con 30 años.

Dejó el Congreso en 1969 para ocupar varios altos cargos en la Administración del entonces presidente de EEUU, Richard Nixon.

En 1973 fue enviado a Bruselas como embajador en la OTAN, y volvió a Washington con el presidente Gerald Ford, quien le nombró primero jefe de su oficina de transición y después jefe de gabinete.

Precisamente fue Cheney quien le sustituyó en ese puesto, cuando Rumsfeld pasó a dirigir el Pentágono.

Tras la derrota electoral de Ford ante el demócrata Jimmy Carter, Rumsfeld pasó a dirigir varias grandes empresas y trabajó en un banco de inversiones como asesor especial.

Sin embargo, nunca estuvo muy lejos de los pasillos del poder, y durante la Administración de Ronald Reagan ejerció de asesor especial en áreas tan controvertidas en aquellos años como el control armamentístico y Oriente Medio.

Rumsfeld, de 74 años, ha sido hasta hoy el secretario de Defensa de mayor edad que ha tenido EEUU, después de haber marcado también el hito de ser el más joven, cuando desempeñó este cargo entre 1975 y 1977 con el presidente Gerald Ford con apenas 43 años. EFE

 
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