En
un discurso en la base naval de Plymouth (suroeste de Inglaterra)
ante altos mandos militares, Blair puso de manifiesto que el Reino
Unido debe estar preparado para luchar en conflictos armados y
al mismo tiempo trabajar por la paz.
Agregó
que quiere unas Fuerzas Armadas preparadas para afrontar "esta
campaña difícil, dura y desafiante".
El
jefe del Gobierno, que pronunció su discurso a bordo del
buque de desembarco "HMS Albion", dijo que quiere una
política exterior británica que mantenga fuerte
la alianza con Estados Unidos y un Reino Unido dispuesto a luchar
contra el terrorismo.
"El
terrorismo destruye el progreso. El terrorismo no puede ser derrotado
sólo a través de medios militares", puntualizó.
Asimismo,
dijo que "la pobreza en África no se puede resolver
simplemente con la presencia de ayuda, necesita la ausencia de
conflicto. Los Estados que fracasan nos amenazan a todos y a toda
su población".
Los
ataques del 11 de septiembre de 2001 (11-S) contra EEUU pusieron
de manifiesto que esos no serían casos aislados, agregó.
"Lo
que afrontamos no es una conspiración criminal o fanática,
sino una organización terrorista", dijo Blair.
El
nuevo enemigo no es un Ejército convencional que pueda
ser derrotado con medios convencionales, pero abandonar el desafío
de hacerle frente sería "catastrófico",
porque "fortalecería el terrorismo global, habría
una proliferación, ampliaría su círculo de
simpatizantes", agregó.
Blair
advirtió que derrotar al terrorismo puede llevar una generación
y admitió que "la batalla será larga".
"El
mundo es interdependiente. Eso quiere decir que trabajamos en
alianza con otros. Pero también quiere decir problemas
interconectados", resaltó el primer ministro británico.
Tras
hacer un repaso sobre la historia militar británica, admitió
las dificultades que afrontan las Fuerzas Armadas en sus misiones
en Irak y Afganistán.
"Es
verdad -prosiguió- que los compromisos operativos están
en su nivel más alto de lo originalmente planeado. El trabajo
del personal es más duro y más prolongado"
de lo proyectado.
Por
ello, "el trabajo extraordinario que hace el personal militar
necesita quedar reflejado en la calidad del alojamiento suministrado
a ellos y a sus familias, en el país y en el exterior",
dijo Blair en referencia a la controversia que ha causado en el
Reino Unido la falta de buena vivienda para los miliares.
También
advirtió que el gasto de defensa del Reino Unido tendrá
que aumentar si el Reino Unido quiere aceptar nuevas realidades.
Al
mismo tiempo, Blair dijo que la población tiene que estar
preparada para una campaña larga, "no para recuperar
glorias pasadas, sino como una participación necesaria
a fin de proteger nuestra seguridad".
El
mandatario pronunció el discurso después de que
el presidente de EEUU, George W. Bush, indicase que enviará
más fuerzas a Irak.
El
Gobierno británico ya ha indicado que espera retirar algunas
tropas del país árabe en los próximos meses,
aunque aún no ha fijado una fecha concreta ni la cantidad
de soldados que dejarán el país. EFE