Medio
millar de miembros del Sindicato de Trabajadores de la Telecomunicación
de Honduras (SITRATELH) realizó una marcha ante la Casa
Presidencial y el Parlamento en Tegucigalpa, y otro grupo lo hizo
en San Pedro Sula (norte), según fuentes de la organización.
El
secretario general del sindicato, Orlando Mejía, explicó
a los periodistas que la nueva Ley Marco del Sector Telecomunicaciones
permitirá a HONDUTEL competir "en igualdad de condiciones"
con las dos empresas privadas que operan telefonía móvil
en Honduras.
HONDUTEL
tiene la tercera banda de telefonía móvil, pero
la nueva ley es necesaria porque, entre otros aspectos, regulará
sus operaciones, añadió.
La
ley está pendiente de aprobación desde finales de
2005 en el Congreso Nacional, que la semana pasada la envió
de nuevo al Ejecutivo para consultas.
El
presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, aseguró
a la prensa que, terminadas las consultas, la ley "se va
a aprobar lo más pronto posible".
Mejía
afirmó que HONDUTEL tiene el personal y la tecnología
para "dar las mejores tarifas y un servicio de mejor calidad",
y advirtió que, si no se aprueba la ley, quedará
en desventaja porque "la empresa privada quiere adueñarse
del sector".
HONDUTEL
ya perdió a finales de 2005 la exclusividad de la telefonía
fija internacional, que ahora también ofrecen las dos empresas
privadas de telefonía móvil (CELTEL y MEGATEL),
en cumplimiento de un decreto legislativo de 1995.
Según
datos oficiales, HONDUTEL maneja más de 400.000 líneas
telefónicas fijas y cuenta con unos 3.000 empleados; Honduras
alcanzó en 2005 dos millones de líneas fijas y móviles.
La
empresa estatal fue controlada por los militares desde su creación,
hace tres décadas, hasta que en 1994 el entonces presidente
hondureño, Carlos Roberto Reina (1994-1998), la traspasó
a la administración civil.
HONDUTEL
no pudo ser privatizada en el año 2000 porque la única
oferta recibida -de la mexicana Telmex, por 106 millones de dólares-
no cumplía las expectativas del Gobierno de Carlos Flores
(1998-2002), que pedía 300 millones de dólares.
EFE