La
TPA impide que el Congreso de EEUU pueda introducir enmiendas
a los acuerdos comerciales, de forma que los legisladores sólo
pueden aprobarlos y rechazarlos en su conjunto.
Sin
la TPA, los legisladores pueden cambiar lo que deseen del texto,
lo que obligaría a renegociarlo con otros países.
La
renovación de la TPA es clave para el futuro de las negociaciones
de la OMC y Bush calificó hoy a un posible acuerdo en ese
foro como "la oportunidad más prometedora para expandir
el comercio libre y justo".
"La
única forma que Estados Unidos puede completar (la ronda
de Doha de la OMC) y avanzar en otros acuerdos comerciales es
renovar la Autoridad para la Promoción Comercial",
dijo.
En
un momento en que el Congreso mira con mucho recelo el libre comercio,
Bush defendió la bajada de las barreras aduaneras.
"Despotricar
contra el comercio puede producir buenos cortes de sonido para
los informativos de la tarde, pero cerrar Estados Unidos al comercio
mundial sería un desastre para nuestra economía",
dijo Bush.
El
presidente señaló que la expansión del comercio
hace "más flexible y dinámica" a la economía
estadounidense, reduce los precios para los consumidores y crea
empleos en la exportación, donde los salarios son mejores
que en otros sectores.
La
Casa Blanca había promovido la intervención de Bush
como un discurso sobre el "Estado de la Economía",
después de que en su discurso sobre el Estado de la Unión,
Irak y la política exterior dejaran a los temas económicos
en un segundo plano.
En
su alocución, Bush pidió también al Congreso
la contención del gasto para lograr equilibrar el presupuesto
en 2012, como prevé la propuesta fiscal que enviará
a la legislatura el próximo lunes.
Lo
que dejó claro es que no está dispuesto a que la
mejora de las cuentas se produzca a costa de permitir que expiren
las rebajas temporales de impuestos, que quiere que la legislatura
haga permanentes.
También
pidió una reforma del sistema de pensiones y del seguro
de salud para ancianos (Medicare) para garantizar su viabilidad
a largo plazo.
Bush
mencionó uno de los temas recurrentes de su administración:
la necesidad de reducir la dependencia de EEUU de la importación
de crudo.
La
solución, a su juicio, es el desarrollo de nuevas tecnologías
para el uso de etanol, biodiesel y otras fuentes energéticas
alternativas.
"Estamos
en vísperas de avances tecnológicos espectaculares
y el desafío ahora es trasladar las tecnologías
del laboratorio de investigación al mercado", dijo
Bush. EFE