Tegucigalpa
- La derogación de los contratos con las empresas de generación
térmica podría traer repercusiones legales en perjuicio
del Estado e impactaría negativamente en la seguridad jurídica
y las posibilidades de inversión nacional y extranjera,
coincidieron en señalar hoy expertos en el tema.
Los especialistas pidieron cautela al gobierno, ya que la suspensión
unilateral de los contratos puede ser perjudicial porque mandaría
un mal mensaje a los inversionistas extranjeros, y Honduras podría
quedar expuesta a millonarias demandas judiciales si se violentan
los contratos con las empresas generadoras.
Se estima que del total de los contratos suscritos por el Estado
con varias empresas de generación térmica, sólo
el 20 por ciento pueden reformarse.
El gobierno del presidente Manuel Zelaya anunció el martes
la revisión de los contratos
con las compañías térmicas y con la empresa
Servicio de Medición de Energía Eléctrica
de Honduras (Semeh) para “su revocación o reforma,
de acuerdo a los precios más bajos de mercado”.
Sobre las implicaciones que tendría esta decisión,
el ex gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica
(ENEE), Juan Bendeck, fue claro y contundente al señalar
que los contratos con las empresas térmicas están
“amarrados” y no pueden ser anulados en forma antojadiza.
Explicó que los contratos más lesivos a las finanzas
de la ENEE han sido los que se firmaron con las empresas Elcohsa
y Lufusa I, durante la gestión del extinto ex presidente
Carlos Roberto Reina, ya que se suscribieron en un momento de
crisis y el gobierno no tenía mucha experiencia en este
rubro.
Se estima que los contratos suscritos con Lufussa y Elcohsa tienen
un costo para el estado de unos 20 centavos de dólar por
kilovatio hora, el más alto de todos los que se han suscrito
a la fecha y que todavía se encuentran en vigor.

Juan Bendeck |
Recordó que durante su efímera gestión
al frente de la ENEE logró reunirse con los representantes
de las empresas térmicas y lograron consensuar una
rebaja a los costos de generación, sin embargo, lamentó
que eso se estancó con su salida de la institución,
y las subsiguientes autoridades no le dieron el seguimiento.
“Ellos habían aceptado a hacer cambios a esos
contratos, no entiendo porque a la fecha no se ha hecho
nada en ese sentido”, deploró.
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Dijo que los contratos con estas empresas fueron tan bien elaborados
y amarrados que en este momento hay que pagarles 38 millones de
lempiras mensuales, unos dos millones de dólares, por no
operar. “o sea que la ENEE paga por no recibir energía”.
“Estos contratos fueron firmados con la soga al cuello,
el gobierno no tenía mucha experiencia en el manejo de
la energía térmica y tampoco en ese entonces se
visualizaba una situación en los precios de los energéticos
como la que se ha visto en los últimos años”,
apuntó.
Esta mala experiencia, según Bendeck, sirvió para
que los contratos posteriores con Lufusa y otras térmicas
se hicieran a precios bastante favorables para la ENEE y que,
lejos de perjudicar a la institución, más bien la
favorecen.
No pueden ser anulados
El ex gerente advirtió que estos contratos con Lufusa y
Elcohsa no pueden ser anulados en vista que contienen cláusulas
que lo impiden.
“Estos dos contratos, a mi juicio, no pueden ser anulados
así por así porque a alguien se le antoja, porque,
en primer lugar, fueron aceptados por el gobierno en su momento
y fueron avalados por el Congreso Nacional, tienen cláusulas
legales que no favorecen en lo absoluto al país, y si el
gobierno llegara a cancelarlos, lejos de hacernos un favor, más
bien nos estaría perjudicando”, advirtió.
Además, indicó que mandaría un mal mensaje
a la inversión privada. “esto generaría ante
la opinión pública nacional e internacional u estado
de desconfianza y yo me pregunto: ¿quién querrá
invertir? o ¿quién querrá hacer un contrato
con el gobierno de Honduras? si se llega a una situación
de esta naturaleza.
En ese sentido, apuntó que la medida anunciada por el gobierno
no es lo más saludable, por lo que recomendó renegociar
los contratos y llegar a un acuerdo con las empresas que se dedican
a esta actividad, sin que ello implique afectar el marco jurídico
en el que se rige el país. “Eso es lo legítimo
y eso es lo aceptable”, dijo.
Generaría
más problemas
Sobre el mismo tema, el ex ministro de la Presidencia
, Luis Cosenza Jiménez, consideró que por
estas decisiones, ojala no se estén desatendiendo
los problemas prioritarios de la ENEE y que “por
lo tanto estemos caminando hacia una situación
que solo nos puede generar problemas más adelante”.
Dijo
que una decisión unilateral del gobierno en el
tema de los contratos traería implicaciones legales
serias para la ENEE y el Estado.
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Luis Consenza |
“Estos
contratos no son cualquier tipo de contratos, es un contrato que
incluso ha sido llevado al Poder Legislativo, es un contrato celebrado
entre el Ejecutivo, la ENEE en este caso”, advirtió.
Según
Cosenza, estos son contratos que se manejan con una altísima
transparencia, que pasan por todos los procesos de supervisión
y luego son publicados en la Gaceta , el diario oficial del país.
“Si el gobierno no cumple con sus compromisos legales y
actúa de manera arbitraria y de manera ilegal, para ponerlo
de la forma más franca, entonces claramente que terminará
demandado en los Tribunales y seguramente si la justicia impera
en el país y el Estado de Derecho prevalece en el país,
seguramente que el Estado perdería esos juicios en los
Tribunales”, advirtió.
El ex ministro agregó que en este caso son las autoridades
de la ENEE las llamadas a revisar los contratos y es la llamada
a presentarle una recomendación al Ejecutivo por medio
de su junta directiva.
“Recordemos que aquí hay una institucionalidad que
se debe de respetar, a la administración de la ENEE le
compete a la gerencia de la ENEE , si no se hace así, en
efecto se está marginando la gerencia de la ENEE y entonces
se está vulnerando la propia institucionalidad del país”,
afirmó
Cosenza insistió que una decisión unilateral del
gobierno en este tema no es lo más conveniente para el
país, en vista que un contrato tiene dos partes y sólo
se puede rescindir por mutuo acuerdo o se puede revocar por las
causales que puedan estar enumeradas en el propio documento.
“Si no se actúa con apego a la ley y si no se actúa
de acuerdo con lo que el contrato establece, entonces seguramente
cuando eso llegue a los tribunales, los tribunales le darían
la razón a la otra parte y perdería el Estado, con
lo cual estaríamos causándole, no solo una pérdida
material al Estado, sino que además una pérdida
de prestigio, de credibilidad y repito estaríamos enviando
un pésimo mensaje al sector privado”, afirmó.
Cosenza dijo que en este momento no le conviene al país
enfrentar una nueva crisis energética, por lo que recomendó
al gobierno, en primer lugar, garantizar el suministro, reducir
los costos de operación de la ENEE por medio de agregarle
capacidad generadora al sistema, la reducción de las pérdidas
eléctricas y la cuarta alternativa es la posibilidad de
revisar las tarifas.

Ramón
Velásquez Názar. |
Finalmente,
advirtió que si el actual gobierno no agrega capacidad
generadora al sistema el país podría volver
a enfrentar los temidos racionamientos. “Me parece
que eso puede ocurrir; aunque probablemente lo que ocurriría
me imagino, sería que se terminaría haciendo
contratos de emergencia, que se presenten como usted y yo
sabemos, siempre al tema de la corrupción”.
El mismo criterio exteriorizó, el vicepresidente
del Congreso Nacional, Ramón Velásquez Názar,
quien opinó que si se trata de rescatar la ENEE ,
hace falta tomar diferentes medidas, pero medidas efectivas. |
“Yo
no estoy muy convencido que eso de andar cortando la luz nos va
resolver los problemas porque eso tiene un costo de oportunidad
que ni siquiera lo hemos considerado”, agregó.
Coincidió, sin embargo, que hacer esta revisión
es fundamental porque el costo mayor de la ENEE se encuentra precisamente
en los contratos de las térmicas y de SEMEH, el cual hay
que revisarlo también para ver si es cierto lo que se ha
estado diciendo que de otra manera la empresa sería más
eficiente.