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29
de marzo de 2007
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Tegucigalpa
- Luego del rechazo generalizado de la población hondureña,
el Gobierno de la República dio marcha atrás a la
impopular medida de adelantar la hora,
que estaba programada para este domingo 1 de abril
La medida fue anunciada anoche por el asesor presidencial, Enrique
Flores Lanza, quien argumentó que el Ejecutivo determinó
dejar vigente el horario actual para mantenerse en consonancia con
los demás países centroamericanos.
Al parecer el rechazo popular de diferentes sectores de la sociedad
obligó al presidente Manuel Zelaya a dejar en suspenso la
disposición.
El gobierno argumentaba que la medida beneficiaba económicamente
al país e iba a contribuir a reducir los índices de
delitos relacionados con la seguridad de las personas.
Hasta la tarde del jueves el presidente Zelaya mantenía
invariable su posición de adelantar el horario por considerarla
una medida positiva para la economía del país.
El Ejecutivo aseguró que la iniciativa iba encaminada a lograr
un ahorro significativo en el gasto, mejorar los índices
de seguridad de la población y homologar los horarios en
la región centroamericana, sin embargo, diferentes sectores
opinaron lo contrario.
Flores Lanza indicó que en 2006, el cambio de hora por espacio
de cuatro meses le reportó al Estado un ahorro superior a
los 230 millones de lempiras y disminuyó significativamente
los asaltos personales, el robo de celulares y en general crímenes
y delitos relacionados con la seguridad de las personas.
Entre los opositores estaban los maestros que se oponían
a la determinación gubernamental porque ponía en peligro
la seguridad de miles de niños y jóvenes que debían
salir de sus casas a oscuras para asistir a las aulas de clase.
Los empresarios y el sector obrero también expresaron su
rechazo a la determinación de cambiar la hora porque consideraban
que no abonaba en nada a la economía del país como
argumentó el Ejecutivo.
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