Tegucigalpa - El gobierno de Honduras aseguró
hoy que el asesinato del edecán presidencial,
Alejandro Motiño Zavala, se trató de un crimen político,
cuyo objetivo es “desestabilizar la gobernabilidad del país”,
y responsabilizó de ello a “sectores poderosos”
que se sienten afectados por las acciones que ha adoptado el Ejecutivo.
“La ejecución del capitán Alejandro Motiño
Zavala tiene connotaciones más complejas y no se origina
en asuntos personales que pudiesen haber originado el desafortunado
suceso”, dijo el mediodía de este viernes la Casa
Presidencial en un comunicado leído por el director de
propaganda y publicidad, Walter Fajardo.
Señaló que el crimen perpetrado contra el miembro
de la seguridad personal del mandatario no debe tomarse como un
hecho de los niveles de inseguridad que prevalecen en el país.
“Este repudiable hecho que enluta el país es obra
de una campaña de odio desatada contra las autoridades
de la Secretaria de Seguridad, al mismo tiempo que arrastra intenciones
perversas y malvadas para desestabilizar el sistema de gobernabilidad”,
agregó.
Casa Presidencial agregó que la ejecución del oficial
se trató de un crimen por encargo en el “que ha estado
de por medio móviles premeditados y con claros signos de
crear en forma alevosa y artificiosa, una campaña de descrédito
de la política de seguridad del Estado”.
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El
edecán presidencial fue ultimado por varios desconocidos
al filo de la 5:30 de la mañana en la colonia Villa
Olímpica, al oriente de la capital.
Según el dictamen forense, recibió cinco disparos,
cinco en la espalda y uno en la cabeza que le segaron la
vida casi al instante. |
Crimen político
Al mediodía, el secretario privado del gobernante y portavoz
presidencial, Raúl Valladares, compareció ante los
medios de comunicación evidentemente perturbado por el
hecho sangriento, al punto que en momentos se notó nervioso.
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Valladares
aseguró que a todas luces se trata de un asesinato
de carácter político por “las acciones
que ha iniciado el Presidente Manuel Zelaya y que han afectado
a sectores poderosos del país”. |
“Es
un mensaje claro que las acciones de este gobierno, buscando beneficiar
al pueblo y no beneficiar a sectores poderosos del país,
han hecho que corra la sangre y este mensaje de asesinar a Motiño,
el edecán del presidente, es claro que es un asesinato
político”, insistió.
Detalló que el ahora occiso no tenía enemigos, pero
dos hombres lo estuvieron vigilando cerca de su vivienda en horas
de la madrugada y sólo esperando que saliera para acribillarlo
por la espalda y sin darle oportunidad que se defendiera.
“Esta claro que el capitán Motiño muere solo
por las acciones que ha tomado el gobierno en beneficiar el país”,
añadió.

Raúl
Valladares |
El
secretario presidencial se preguntó: ¿qué
ha hecho Motiño para que lo asesinen? ¿cuál
es la culpa de motiño? la culpa de Motiño
es ser parte de un gobierno que quiere beneficiar a la gente
más pobre, respondió a renglón seguido.
“Queremos decir que este asesinato no va a quedar
impune en este momento todos los organismos de investigación,
la Policía , las Fuerzas Armadas y todas las instituciones
del gobierno se han sumado a buscar a los asesinos de Motiño
y esperamos que en corto tiempo se tenga su paradero”,
dijo. |
Agregó que los asesinos “se equivocaron y vamos a
ser implacables con ellos y también queremos de esta manera
que se acabe el crimen organizado”.
Altísimas connotaciones
En similares términos se pronunció
más temprano el presidente Zelaya, quien en declaraciones
en canal 36 de la televisión local, se preguntó
indignado "cuál es el móvil de este crimen",
y seguido se respondió diciendo que "no se trata de
un hecho de delincuencia común, ni de violencia doméstica".
Tampoco puede ser un problema personal porque el capitán
Motiño, asesinado hoy a tiros en Tegucigalpa, "era
una persona sumamente correcta", acotó.
Si no se prueba lo contrario, añadió Zelaya, "este
es un crimen que está hecho por sicarios, por personas
pagadas que tendrán intenciones aviesas de perjudicar específicamente
el sistema", y "pueda que quieran poner, como dicen
algunos, en evidencia los problemas de la seguridad".
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En su opinión, el tipo de violencia que vive el país
es similar a lo que está pasando en Guatemala, según
dijo Zelaya que le comentó la semana pasada el presidente
de ese país, Óscar Berger.
Zelaya recalcó que la muerte de uno de sus edecanes
"tiene altísimas connotaciones" y que "no
es un problema del ministro de Seguridad (Álvaro
Romero), es un problema de criminales que hay en Honduras,
de gente que es capaz de pagar a otros para mandar a matar
y sacarse clavos (problemas) personales".
Son grupos que tratan de "crear tendencias políticas
o realmente poner en evidencia problemas con el fin de sacar
provecho personal, hay que tener mucho cuidado con lo que
está pasando en el país, porque cualquiera
podemos ser víctimas de esto", agregó. |
El presidente dijo que a él no le hacen nada "de repente
porque ando rodeado de personas, pero cuando salga de este puesto
qué va a pasar con mis amigos, mi familia, que andan en
la calle, se tienen que enfrentar a esta situación".
El presidente Zelaya se presentó a la morgue capitalina
a acompañe a los parientes de su edecán y, según
testigos, el gobernante lloró al darles el pésame.