26
de junio de 2007
Tegucigalpa
- Más del 50 por ciento de la Policía de Honduras
está implicada en el narcotráfico y otros delitos
como el robo de vehículos, según denunció
hoy un reconocido experto hondureño en medicina forense
y abogado.
La
denuncia la hizo Dennis Castro, a quien el presidente hondureño,
Manuel Zelaya, anunció la semana pasada como nuevo titular
de la Dirección General de Investigación Criminal
(DGIC), cargo que no aceptó por
marcadas diferencias con el ministro de Seguridad, Álvaro
Romero, entre otras razones.
Según
declaraciones de Castro a periodistas, el propio Romero le confesó
en una reunión privada, que si no es la mitad, "más
o menos la mitad" del personal de la DGIC pertenece a cárteles
mexicanos del narcotráfico como el de Sinaloa y el de Juárez.
Los
que no están ligados al narcotráfico estarían
dedicados a otros delitos como el robo de vehículos, subrayó
Castro, quien precisó que no puede decir "cuándo
ni donde" se lo confesó Romero.
Piden
pruebas
Oficiales de la misma DGIC como Napoleón Nazar, admitieron
que hay corrupción en la Policía, pero dijo que
no en un porcentaje tan alto.
Otros
criticaron a Castro y le pidieron que presente pruebas, aunque
la fuente de la denuncia ha sido el ministro de Seguridad, un
general retirado.
El
ministro de Seguridad respondió que no ha brindado cifras
a Castro sobre corrupción en la Policía, y dijo
que la depuración en la DGIC comenzó hace varios
años y sigue en proceso.
En
lo que respecta a la corrupción en la DGIC, comentó
que en todas las instituciones existe ese flagelo.
Agregó
que con una nueva ley que aprobará el Parlamento, se dará
respuesta a los policías que actúen contra la moral,
separándolos sin opción a que puedan volver a integrar
las fuerzas del orden.
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Las
denuncias de corrupción en la Policía hondureña
no son nuevas, a pesar de que a mediados de los años
90 del siglo pasado desapareció la otrora Fuerza
de Seguridad Pública, que durante muchos años
estuvo adscrita a las Fuerzas Armadas. |
Cuando
la Policía estuvo bajo la cúpula de los militares,
también fue salpicada por múltiples denuncias de
corrupción como narcotráfico, robo de vehículos
y la desaparición forzada de personas, entre otros delitos.
Castro
sostiene que la Policía hondureña, en la que él
ha ejercido como catedrático en materia forense e investigación
criminal, debe ser depurada, comenzando por el ministro de Seguridad
y toda su plana mayor actual.
Además,
considera que la comunidad internacional no debe seguir aportando
dinero en la Policía hondureña.
Dijo
que Estados Unidos ha gastado al menos 20 millones de dólares
en capacitar a la nueva Policía desde su creación,
pero que ninguno de los agentes formados con esa cooperación
sigue en la DGIC.
La
depuración de la Policía ha venido siendo exigida
desde hace varios años por organismos de derechos humanos
y otros sectores de la sociedad hondureña, por los malos
resultados de la institución y la creciente ola de violencia
y delincuencia común.
Castro
subrayó que en los últimos 10 años, con una
DGIC en manos de policías y militares, no se han investigado
12.000 homicidios.
Además,
considera que no es posible hacer investigación criminal
en el país porque cada agente de investigación tiene
asignados entre 500 y 600 casos. Globalmente la Policía
hondureña tiene unos 7.000 elementos.
El
presidente hondureño, Manuel Zelaya, anunció la
semana pasada el nombramiento de Dennis Castro, tras la matanza
de cinco reos, cuatro de ellos en la Penitenciaría Nacional,
cercana a Tegucigalpa, y uno en el presidio de Juticalpa, en el
oriente del país. EFE