Entre
los detenidos estuvieron cuatro sacerdotes de la zona occidental
del país, pero recuperaron su libertad poco después,
según la Policía Nacional y organizadores de las
protestas, apoyadas por la iglesia católica, en particular
la diócesis de Copán (oeste).
La
toma de carreteras, en seis tramos del occidente y oriente del
país, inició hacia las 06.00 hora local (12.00 GMT)
y unas ocho horas después ya el tráfico se había
normalizado, confirmaron portavoces de la Policía.
El
jefe de la Policía en el departamento occidental de Santa
Bárbara, Silvio Inestroza, dijo a la prensa que en el desalojo
ejecutado en esa zona resultaron heridos cuatro policías
y ocho manifestantes, mientras que 59 de éstos fueron detenidos.
Inestroza
confirmó la detención temporal de los sacerdotes,
a quienes "se dejó en libertad porque no había
méritos contra ellos".
Según
fuentes policiales y de los organizadores, los sacerdotes son
Reginaldo García, de Santa Rosa de Copán; Mario
Francis Amaya, de San Juan (Intibucá); Marco Aurelio Lorenzo,
de Macuelizo (Santa Bárbara) y Sandro Aguilar, cuya parroquia
no se precisó.
Luis
Alfonso Santos, obispo de la diócesis de Copán,
a la que pertenecen los curas mencionados, es uno de los principales
líderes del movimiento que aboga por una nueva ley de minería
que evite los "abusos" de las empresas mineras en Honduras.
Inestroza
dijo que a varios manifestantes se les decomisaron "armas
de fuego y machetes", que utilizaron ante la acción
policial, al igual que palos y piedras.
La
Alianza Cívica por la Democracia, que coordinó las
protestas, y organizaciones indígenas y de derechos humanos
condenaron "la represión de la Policía"
contra las "acciones pacíficas" de los manifestantes,
según dijeron varios dirigentes a los periodistas.
Mientras
tanto, en Tegucigalpa, autoridades y representantes de la Alianza
alcanzaron un acuerdo para que el Congreso Nacional apruebe una
nueva ley de minería, cuyo proyecto fue consensuado hace
varios meses, y no reformas a la legislación vigente.
Los
diputados discuten desde hace varias semanas las reformas, que
según la Alianza Cívica por la Democracia, el izquierdista
partido Unificación Democrática y otras organizaciones
sólo beneficiarían a las compañías
mineras.
En
la reunión participaron el presidente del Parlamento, Roberto
Micheletti; la ministra de Recursos Naturales y Ambiente, Mayra
Mejía; la comisión legislativa de Minería
y representantes de la Alianza.
A
pesar del acuerdo, otro grupo de manifestantes se apostó
frente al Congreso Nacional para demandar la pronta aprobación
de la nueva ley de minería.