16
de febrero de 2006
Redacción Proceso Digital
- La
fiscal tenía listas las investigaciones y los requerimientos
en contra de los ex alcaldes Miguel Pastor y Óscar Kilgore
y otros diez ex funcionarios
Tegucigalpa
- Las investigaciones de irregularidades encontradas en
las alcaldías de Tegucigalpa y San Pedro Sula, durante las
administraciones de los ex alcaldes Miguel Rodrigo Pastor y Óscar
Kilgore y las acusaciones que estaban pendientes contra varios ex
funcionarios públicos, le habrían costado el cargo
a la fiscal especial contra la corrupción, Soraya
Morales, confiaron a Proceso Digital
fuentes del Ministerio Público.
La fiscal Morales fue separada intempestivamente del puesto que
venía ocupando como titular de la Fiscalía Especial
Contra la Corrupción y trasladada a otra dependencia del
MP, en un momento que estaban por enviarse a los tribunales de la
República las acusaciones en contra de los ediles de las
dos principales ciudades del país y otros diez funcionarios
y ex funcionarios, por supuestos malos manejos.
Los resultados de las investigaciones y los proyectos de requerimiento
fiscal realizadas por la citada fiscalía se encuentran desde
hace varios días en el escritorio del fiscal general, Leonidas
Rosa Bautista, para que éste les dé el visto bueno
y sean llevadas ante los tribunales para ejercitar la acción
penal en contra de los investigados, pero a la fecha se encuentran
“estancadas”.
Los investigados
A Miguel Pastor, la Fiscalía contra la Corrupción
lo investiga por supuestos malos manejos administrativos y por el
uso indebido del presupuesto municipal para actividades relacionadas
con su campaña política a la presidencia de la República,
durante los años que fungió como jefe del gobierno
municipal.
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El
ex alcalde Miguel Pastor es investigado por uso indebido
de fondos públicos. |
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Fiscales del MP confirmaron que en uno de los casos por
los cuales es investigado Pastor ya concluyó y prácticamente
ya se encuentra listo el proyecto de requerimiento en su
contra, pero depende del fiscal general Leonidas Rosa que
éste sea presentado ante la justicia.
En tanto, el ex edil Óscar Kilgore era investigado
por la concesión del servicio de recolección
de desechos sólidos a una empresa italiana sin seguir
lo establecido en la Ley de Contratación del Estado.
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Además de estos dos ex funcionarios estaban concluídas
las investigaciones en contra de la ex rectora de la Universidad
Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Ana Belén Castillo,
y varios ex personeros que la acompañaron en su administración
y también contra el ex alcalde Roberto Acosta y la ex procuradora
general del ambiente, Emily Hawit.
A esta última se le investiga por la autorización
irregular de varias concesiones mineras no metálicas durante
el gobierno anterior, incluída una otorgada a una empresa
constructora que socavó las bases del puente sobre el río
Guaymón, en el departamento de Atlántida.
A Hawit, en su momento, también se le abrió un expediente
por el caso del proyecto The Mountain Chalet que una inmobiliaria
construía en la zona de reserva del parque nacional La Tigra.
El proyecto fue paralizado después de que se comprobó
que era edificado en la zona de reserva forestal y ecológica.
Dentro
del paquete de casos que son investigados por la fiscalía
está también, el de el ex ministro de Obras Publicas,
Transporte y Vivienda, Tomas Lozano, cuya acusación también
ya esta lista para presentarla a los tribunales de justicia.
Traslados diplomáticos
En declaraciones a Proceso Digital, el presidente de la Asociación
de Fiscales del Ministerio Público, Jari
Dixon, no descartó que las investigaciones realizadas
contra los antes mencionados hayan provocado la salida intempestiva
de la fiscal contra la corrupción Soraya Morales.
“Todo mundo sabe de la labor que ella estaba haciendo, inclusive
de denuncia, tanto a lo interno y exterior del Ministerio Público,
y hoy que hay casos ya investigados, que estaban listos para ser
presentados contra altos funcionarios o ex funcionarios del Estado,
es separada y esa es la preocupación que tenemos”,
dijo.
Indicó que todo apunta a que las indagaciones que hacía
Morales a los ex alcaldes Miguel pastor y Oscar Kilgore y a otros
ex personeros con amplio respaldo y poder político, son los
motivos que llevaron a las altas autoridades del Ministerio Público
a tomar la decisión trasladarla a otro puesto donde no pueda
seguir con las acusaciones.
“Nos
parece que esa ha sido la presión para la separación
de la abogada Soraya Morales, es la sospecha que tenemos y creemos
que sí debe haber alguna incidencia porque si esos casos
no se presentan, el Ministerio Público habrá perdido
su verdadera función que es atacar todo tipo de delitos en
las diferentes formas que se presenten”, anotó.
Dixon
agregó que con estas medidas adoptadas por el fiscal
general Leonidas Rosa, se está cayendo en los mismos
vicios del ex titular del Ministerio Público, Ovidio
Navarro, pero con más diplomacia, es decir, no despidiendo
a fiscales beligerantes sino sacándolos de puestos
claves y trasladándolos a otros.
Dijo
que la Asociación de Fiscales exigirá que
todos esos casos sean desengavetados y enviados a los tribunales
de justicia para ejercer la correspondiente acción
penal, de lo contrario se tomarán las medidas.
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Oscar
Kilgore será acusado por abuso de autoridad. |
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Casos
de alto impacto
Morales aun no sale de su asombro por la forma abrupta que fue removida
de su cargo. “Verdaderamente me ha sorprendido el traslado
de que estoy siendo objeto de parte de las máximas autoridades
de la institución, por cuanto no se me había comunicado
verbalmente, sino a través de rumores y luego que fui notificada
por el secretario general del Ministerio Público”.
Dijo que prefiere no creer que detrás de su traslado hay
intereses oscuros o presiones de algunos sectores políticos
del país, sino que obedecen a cambios rutinarios dentro de
la Fiscalía General del Estado.
La fiscal confirmó que el equipo de auditores y fiscales
que ella dirigía investigaba varias denuncias de corrupción
de alto impacto, entre ellas, las presentadas en contra de las alcaldías
de Tegucigalpa y San Pedro Sula, durante las gestiones de Pastor
y Kilgore, respectivamente.
“No quiero creer que de ahí se origine mi cambio, pues
he considerado que con el poco apoyo logístico que he tenido
hemos realizado una buena labor dentro del Ministerio Público”,
acotó
Morales apuntó que los doce proyectos de requerimiento fiscal
fueron remitidos al despacho del fiscal general desde el año
pasado, casi al inicio su gestión y aclaró que la
Fiscalía Contra la Corrupción jamás ha investigado
personas ni apellidos, sino hechos con apariencia ilícita
y “hemos concluido que en esos doce casos hay un ilícito
por el cual estas personas deben ser encausadas en los tribunales
de la República”.
Finalmente, apuntó que no se explica porque el fiscal general
se ha tardado en presentar los requerimientos fiscales ante los
juzgados. “no tengo explicación. Porque únicamente
me compete a mi preparar las investigaciones y someterlas a la máxima
autoridad del Ministerio Público”. |