Estados
Unidos anunció el viernes su preocupación "por
la facilidad con que personas que no llenan los requisitos obtienen
documentos hondureños", con los que después
ingresan a ese país, y la suspensión temporal
de emisión de visados.
Zelaya
consideró que esa es una medida "ingrata" en
contra de un gobierno que está demostrando la voluntad
de luchar contra estos delitos.
Pero
señaló que "no se puede sanear este tipo
de malas costumbres que tiene la administración pública
en tan poco tiempo". Zelaya asumió el poder el 27
de enero pasado.
El
presidente hondureño dijo haber conversado del tema con
un representante de la legación estadounidense en Tegucigalpa,
en vista de que el embajador Charles Ford no se encuentra en
el país.
"Le
dije que el Gobierno está en disposición de tomar
todas las medidas para sanear la corrupción que se ha
detectado, que la voluntad del Gobierno es luchar contra esos
males endémicos que tiene la sociedad desde hace muchos
años", expresó.
Zelaya
descartó una protesta oficial por este caso porque consideró
que mediante el diálogo "esto se va a resolver en
las próximas horas".
"Yo
considero que el diálogo en estos días, en estas
horas con la embajada americana va a poner en su lugar las cosas
para que cuando se tomen este tipo de medidas se consideren
los otros sectores de la población, para que no paguen
justos por pecadores", sostuvo.
El
canciller hondureño, Milton Jiménez, declaró
hoy a periodistas que el presidente Zelaya "ha girado
instrucciones para que se investiguen los hechos con la seriedad,
y por supuesto, la prudencia del caso".
Asimismo
calificó de "soberana" la decisión de
la embajada de Estados Unidos de suspender temporalmente la
emisión de visados. EFE