
Los
ganadaderos son los mas aficionados. |
Héctor
Iván López, un hombre de aproximadamente
35 años, dedicado a la ganadería
y originario del departamento de Olancho,
nos cuenta que le encantan los narcocorridos
porque “son un tipo de música
que se liga con lo que de verdad pasa y, además,
son historias que tienen fuerza, levantan
el ánimo y dan ganas de no doblegarse
cuando uno se mete en algo”. |
Lo
expresado por este hombre, en el fondo no varía
mucho de las opiniones de un sector de jóvenes
universitarios que ante la consulta también
ligan el tema a la fuerza del género y el
mensaje de fortaleza que debe tenerse ante cualquier
adversidad, sea que se actué lícitamente
o no.
Entre
los estudiantes consultados en el campus de la Universidad
Nacional Autónoma de Honduras, hay jóvenes
que consideran los narcocorridos como historias
que tratan de hacer de los capos de la droga figuras
de gran perfil, respetadas y reconocidas socialmente.
También hay universitarios que desconocen
este tipo de música.
En
Honduras el narcotráfico es una de las formas
del crimen organizado con fuerte incidencia. Registro
oficiales señalan que en el año 2003
la policía de este país incautó
6,168 kilos de cocaína; en el 2004 se registró
un decomiso de 3,906 kilos de la droga, en tanto
en lo que va de este año se han incautado
cerca de 300 kilos de cocaína en tierra firme
y 6,760 kilos en embarcaciones con bandera hondureña
en aguas internacionales.
Lo
cierto es que los narcocorridos son un género
o subgénero musical que cada vez se escucha
más en Honduras, una nación geográficamente
fundamental en el corredor de la droga.
Este
tipo de música refleja una realidad que no
escapa a los ojos de cualquier ciudadano que se
informa por cualquier medio de comunicación
o que convive en su entorno con los protagonistas
de las historias hondureñas de los capos
y sus secuaces de cualquier nivel o estamento, donde
la ilegalidad y la violencia pasan a ser tan normales
como los términos “narcopolítica”,
“narcoempresarios”, nuevos ricos, “narcopolicias”
o “narco-juniors”…y tristemente
todo esto ha dejado de sorprender al ciudadano común.