19 de junio de 2006 
Redacción Proceso Digital

 

  • El último fue un vuelo de ejecutivos de la estatal PDVSA que aterrizó en el Toncontín

Tegucigalpa - Primero fueron los aviones que empresarios nicaragüenses y guatemaltecos prestaban al presidente Manuel Zelaya, luego el misterioso jet de lujo que apareció en el aeropuerto Toncontín y ahora el avión que trajo al país a una misteriosa comisión de Venezuela que mantuvo reuniones secretas con personeros del gobierno.

La noticia de otro avión que llega y pernocta en Toncontín no tendría tanta trascendencia si se tratara de cualquier aeronave como las tantas que diariamente aterrizan en el aeródromo capitalino, pero esta última traía, nada menos, que a un grupo de personeros de la estatal Petróleos Venezolanos (PDVSA), quienes mantuvieron encuentros “furtivos” con gente del actual gobierno.

La noticia fue divulgada por funcionarios de la propia embajada estadounidense, en un momento en el que la delegación diplomática estadounidense suspendió el trámite de visas para todos los ciudadanos hondureños en supuesta represalia por las falencias en el proceso de documentación y las facilidades con que ciudadanos extranjeros obtienen documentación de hondureños.

El rotativo capitalino, El Heraldo pública este lunes una entrevista con James Willard, encargado de Negocios de la embajada de EE UU, en la que éste asegura que el gobierno hondureño sostuvo una reunión secreta con una delegación de su par de Venezuela para tratar el proceso de licitación de combustibles, cuyas bases aún no han sido elaboradas.

Según el Heraldo, el contacto entre ambas partes se realizó el viernes antepasado en la Casa de Gobierno. La representación de esa nación sudamericana llegó a Tegucigalpa en un vuelo privado y, tras las pláticas oficiales, regresaron a Venezuela.

Proceso Digital conoció que la aeronave de los ejecutivos de PDVSA fue guardada en los hangares del Aeroclub de Honduras, localizados a inmediaciones de la terminal aérea de Toncontín para no levantar sospechas. Supuestamente en estos mismos cobertizos la embajada de EEUU estaciona algunas de sus aeronaves oficiales.
Manuel Zelaya, presidente de Honduras.

La información ha causado un revuelo diplomático entre Honduras y Estados Unidos, particularmente por los acercamientos que la administración Zelaya ha venido teniendo con Venezuela, con miras a adquirir petróleo de aquel país suramericano, cuyo gobierno es considerado un enemigo político de Washington.

Analistas consultados por Proceso Digital no dudaron en afirmar que el ambiente de tensión que prima actualmente entre los gobiernos hondureños y estadounidense tenga su génesis en los “coqueteos” de la administración de Manuel Zelaya con el comandante Hugo Chávez.

Las autoridades norteamericanas han expresado sus reservas de la posible participación de Venezuela en el proceso de licitación de combustibles que realiza el gobierno, porque considera que esa nación lo que busca es ampliar el “proyecto de su agenda política” en la región, según señalan los medios hondureños.

En recientes declaraciones, el embajador Charles Ford dejó entrever la desaprobación e inconformidad de su país por las negociaciones que realiza Honduras para adquirir petróleo de de Venezuela, por que temen que la influencia de su presidente Hugo Chávez, al que Washington considera un dictador, se amplíe a Centroamérica.

Embajada de EEUU en Honduras.
Los niveles de tensión entre gobierno hondureño y la Casa Blanca tuvieron su mayor punto, tras las declaraciones ofrecidas por el presidente Manuel Zelaya, en su reciente visita a la Casa Blanca, en las que aseguró que su homólogo George W Bush, avalaba la compra de combustibles a Venezuela, lo que posteriormente fue desmentido por el mandatario centroamericano y atribuido a una tergiversación de la prensa.

Los analistas del entorno afirman que posiblemente la medida adoptada por las autoridades estadounidenses de suspender las visas a los hondureños sea una represalia y a la vez un claro mensaje al gobierno liberal para que desista de continuar con sus acercamientos con el régimen de Hugo Chávez.

Gobierno desmiente
Tras este último incidente, el gobierno a través del canciller Milton Jiménez Puerto confirmó la reunión con los ejecutivos venezolanos, pero dijo que no se trató de una reunión secreta, sino un encuentro de inversionistas como cualquier otra que se hace con empresarios interesados en invertir en el país.

“No entiendo por qué esa suspicacia, por qué se está generando esa idea que pretende prohibírsenos a nosotros que nos reunamos con todos los empresarios que quieran venir a invertir al país, es más, tendríamos que revisar a todos los empresarios los vínculos que tienen con otros empresarios del mundo si ese fuera el caso”, dijo.

Jiménez Puerto aseguró que el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) Leo Starkman, se reunió con un grupo de inversionistas argentinos y venezolanos.

"No sabemos a que reunión secreta se puede referir, creo que se están creando suspicacias con el objetivo de hacerle daño al país, pero eso no lo vamos a permitir", dijo en una conferencia de prensa.

Además, desmintió que el gobierno pretende favorecer a PDVSA en la licitación internacional para la compra directa de combustibles, pues en la reunión que el ministro de la Presidencia Yani Rosenthal y el asesor jurídico Enrique Flores Lanza, sostuvieron con representantes de esa firma también participaron los ejecutivos de otras transnacionales.
Milton Jiménez Puerto, canciller de Honduras.

Comparó que si Honduras tratare de adquirir compromisos políticos con Venezuela podrían cuestionarse también las más de ocho mil gasolineras que es nación suramericana tiene en Estados Unidos “si ese fuera el caso, pero nadie está cuestionando porque esos son intereses estrictamente comerciales”.

Agregó que los intereses comerciales no necesariamente tienen que ver con lo político, “yo estoy señalando acá un caso concreto, en donde Honduras políticamente no está apoyando a Venezuela”.

Dijo que en este tema el gobierno ha actuado en apego a los intereses del pueblo hondureños, “que son al fin y al cabo los que nos motivan a nosotros para ocupar la función que estamos ocupando y las razones por las cuales el pueblo hondureño votó por don Manuel Zelaya Rosales para presidente de la República”.

Por su lado, el ministro de la Presidencia Yani Rosenthal, aclaró hoy que la reunión que entre representantes del gobierno hondureño, inversionistas y delegados de la empresa petrolera de Venezuela, PDVSA, no fue realizada en secreto.

Rosenthal dijo que el encuentro se desarrolló en la sala de espera de un hotel capitalino, a luz del día y ante la vista de los huéspedes y visitantes, pues “el gobierno no tiene nada que esconder en cuanto al tema de los combustibles”.

“Sí hubo una reunión, pero no fue secreta, ni tampoco se hizo en Casa Presidencial, el encuentro fue público en un hotel y en el mismo participaron empresarios invitados por ejecutivos de PDVSA y algunos funcionarios del gobierno hondureño, con el fin de impulsar la inversión venezolana en nuestro país”, expresó.

Leo Starkman.
Refirió que por parte de Honduras en la reunión participó el asesor el gerente de la ENEE, Leo Starkman, y empresarios nacionales interesados en invertir en el rubro petrolero. Estos últimos fueron los que promovieron el encuentro.

Agregó que la información que trascendió a través de ciertos medios de comunicación en torno a las declaraciones del diplomático estadounidense, fue mal interpretada.

No obstante, admitió que Willard, se expresó en tales términos porque la embajada de Estados Unidos se encuentra molesta por la emisión de pasaportes hondureños en forma irregular.

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