27 de junio de 2006
  • Según el director de la DLCN, Arístides González, Carlos Ruela García se limitó a entregar fotocopias sin ningún valor legal
  • El extranjero rindió este martes su declaración ante el Ministerio Público y a su salida atropelló y golpeó a los periodistas

Dagoberto Rodríguez
drodriguezprocesodigital.hn
Proceso Digital

Tegucigalpa - El mexicano Carlos Ruela García no pudo autenticar ante el Ministerio Público la propiedad legal del misterioso jet de lujo que se encuentra estacionado en la base aérea Hernán Acosta Mejía de esta ciudad, ya que se limitó a entregar fotocopias de la supuesta documentación del aparato.

Ruela García, quien ahora reclama el bimotor con placas XB-JLP que fue abandonado el 25 de febrero en el aeropuerto Toncontín, se apersonó hoy a las oficinas de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), en la colonia Florencia, para rendir de forma voluntaria su declaración y de paso presentar los documentos que supuestamente lo acreditan como su legítimo propietario.

El extranjero llegó acompañado de la abogada Margarita Vásquez, quien coincidentemente es la misma profesional del derecho que representó al también ciudadano mexicano, Mario Alberto Andrade Mora, quien inicialmente reclamaba la pertenencia de la aeronave, pero que no pudo legitimarla porque también se limitó a presentar fotocopias.
Carlos Ruela cuando salía de la Fiscalía.

En esa oportunidad, Andrade Mora delegó al abogado mexicano Rodrigo Higuera para que junto a Margarita Vásquez se encargarán de tramitar la entrega del aparato, cuyo costo se valora en más de 20 millones de lempiras. Según las indagaciones, el avión fue traído a Honduras porque aquí iba a ser comprado por un alto funcionario del estado, cuyo nombre aún se desconoce.

El famoso jet aterrizó en al aeropuerto Toncontín el 25 de febrero de este año a las 11:23 de la noche, pero al día siguiente los dos pilotos mexicanos Federico Rivielo y Carlos Enrique Messner, abandonaron el territorio hondureño sin dar mayores explicaciones a las autoridades y dejándolo prácticamente en el abandono.

La presencia de la aeronave fue denunciada por los medios de comunicación nacionales, lo que dio lugar a una investigación por parte de las autoridades del Ministerio Público e, incluso, motivo un viaje a México del fiscal general, Leonidas Rosa Bautista, con el fin de recoger información que permitiera determinar su verdadero propietario.

El mexicano agredio a los periodistas que querian entrevistarlo.

Sin embargo, las investigaciones que realiza la Fiscalía han sido poco claras y contundentes e incluso los encargados de las mismas se niegan a proporcionar información sobre el caso a la prensa hondureña, según dicen, por instrucciones del fiscal general de la República.

Noventa días después de su oscura aparición, el jet fue declarado en abandono por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) e inició el procedimiento legal para proceder a su subasta pública. Hasta ese momento ninguna otra persona, aparte de Andrade Mora, había reclamado su propiedad.

Los documentos en poder de Aeronáutica Civil establecen como propietario del mismo a Andrade Mora, aunque las autoridades no descartan que éste se trata de un testaferro, como mencionó recientemente el fiscal general de la República.

En declaraciones ofrecidas a Proceso Digital a principios de este mes, el director de la DGAC, Guillermo Seaman, aseguró que uno de los pilotos de la aeronave lo llamó, unos días después que surgiera el escándalo, para insinuarle un soborno a cambio que les entregara el avión.

“Exactamente así es, un piloto me llamó y me dijo de que si podía arreglar la situación con su servidor, más o menos yo la entendí como una insinuación de ofrecerme o sobornarme, entonces inmediatamente yo le dije que se entendiera con el Ministerio Público e inmediatamente corté la llamada telefónica”, reveló Seaman en esa ocasión.

Atropella a periodistas
En su comparecencia de hoy, ante el director de la DLCN, Julian Arístides González, y los fiscales que están a cargo de la investigación del caso, el extranjero permaneció por espacio de dos horas y a su salida atropelló e incluso golpeó a algunos camarógrafos y periodistas que intentaban hacerle tomas y entrevistarlo.

Ruela García vestía una camisa manga larga con rayas verdes, lucía anteojos oscuros y portaba una agenda negra para taparse de las cámaras. Inmediatamente después de su abrupta salida abordó un vehículo Peugeot, color rojo, propiedad del esposo de su apoderada legal y arrancó a toda velocidad con rumbo desconocido.

El extranjero se negó en todo momento a ofrecer declaraciones e igual actitud asumió su abogada, que abordó a toda prisa el mismo vehículo en el que huyeron del acoso de la prensa.

Fotocopias sin valor
El director de la DLCN no quiso ahondar en la declaración que proporcionó a los fiscales el mexicano Ruela García, pero reveló que éste presentó fotocopias de la supuesta propiedad del avión, que por no tratarse de los documentos originales carecen de valor o respaldo legal.

“No se pueden considerar como documentos legales porque son fotocopias, entonces cualquier transacción que hayan hecho es extemporánea y no se considera que tenga ningún valor por el momento”, dijo.

González dijo que aparentemente Mario Alberto Andrade Mora vendió el aparato el pasado de mes de junio, pero no dejó claro si la venta fue hecha a Ruela García, ya que éste declaró ante los fiscales que no conoce a Andrade Mora.

“Entonces sino lo conoce como viene ahora a reclamar la propiedad del avión”, cuestionó el jefe de la DLCN.

“Aparentemente el avión fue vendido por Andrade Mora que no ha acreditado aquí (en el país) la propiedad, pero como les digo los documentos que él (Ruela García) a presentado no son legales en si, por el momento, porque son fotocopias”, aseveró.

Aristides Gonzalez, director de la DLCN.
Indicó que la DLCN continúa con la investigación para determinar si la aeronave fue utilizada para cometer algún ilícito y eso depende mucho de la información que les proporcione la Procuraduría General de México a la cual se le pidió asistencia para aclarar este caso.

Subasta va
El director de la DGAC dijo que a pesar de la solicitud de este nuevo supuesto propietario, la subasta no se detendrá y para eso se integrará una comisión interinstitucional que se encargará de hacer el avalúo de la aeronave y luego se procederá a su venta al mejor postor.

Apuntó que el mexicano Carlos Ruela García se presentó el lunes pasado a su oficina, pero al igual que los representantes de Andrade Mora, solamente presentó varias fotocopias de documentos de compra-venta, que no acreditan fehacientemente que sea su verdadero propietario.


 
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