29
de Agosto de 2006
Redacción
Proceso Digital
Tegucigalpa - La lluvia de subsidios y los compromisos salariales que caracterizan a la administración del presidente Manuel Zelaya, a tono con su discurso populista electoral y ahora como dirigente número uno del gobierno, encendió la luz roja en la comunidad internacional, representada por los países cooperantes y los organismos financieros.
El Grupo de los 16 Países Cooperantes, aglutinados en el G-16, inquirió recientemente al gabinete de Zelaya a que le presente el impacto financiero que tendrá el acuerdo económico logrado con la dirigencia magisterial para poner fin a la huelga que paralizó el sistema educativo y aplacar así las exigencias salariales de los docentes
El presidente del organismo, el embajador estadounidense Charles Ford, indicó que sólo recibieron una información parcial de los funcionarios y que todavía no pueden hacer un balance completo.
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El embajador Ford ha expresado al presidente Zelaya su preocupación por la política de subsidios. |
Con su característico lenguaje diplomático, el embajador Ford indicó “no empezamos con preocupación, empezamos con datos e información”.
Algunos comentaristas señalaron que los datos y las informaciones recibidas seguramente conducirán a la preocupación.
El gobierno se comprometió a otorgar a los docentes casi 6,000 millones de lempiras en los próximos tres años para aumentar el precio que paga a los docentes por hora clase, así como premiarlos con un bono por su “calidad educativa”.
El asunto es que la administración Zelaya dijo que los recursos que se pagarán a los docentes no provendrán únicamente de los fondos nacionales, sino que de la cooperación internacional, con lo cual comprometió al G-16 en forma directa a la solución financiera para apaciguar al grupo docente, una elite en el sistema de funcionarios públicos.
El embajador Ford indicó que Honduras tiene a “los maestros mejor pagados en Centroamérica” y que lo justo sería “que entreguen un producto completo: 200 días de clases al año”.
El gobierno también concedió aumentos salariales a los empleados públicos y actualmente se encuentra en pie de lucha las enfermeras profesionales y están a la espera otros gremios menores de la administración pública.