Ginebra
- Al menos 3.000 latinoamericanos, entre los que figuran hondureños,
salvadoreños y chilenos y ecuatorianos, trabajan como mercenarios
en Irak contratados por empresas estadounidenses y británicas
para hacer labores militares o de seguridad, según cálculos
proporcionados hoy por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre el
Uso de Mercenarios.
Expertos
en el tema, encabezados por el español José Luis
Gómez del Prado, realizaron una
reciente gira por Honduras, Ecuador y Perú,
para analizar in situ el fenómeno, extendido también
a países como Chile, El Salvador y Colombia.
Perú podría ser uno de los más afectados
de la región, porque en el momento de nuestra visita a
ese país supimos que cerca de mil peruanos se encontraban
entonces en Irak subcontratados por empresas privadas de seguridad
o militares', aseguró hoy el presidente del grupo de expertos,
el español José Luis Gómez del Prado.
Aseguró
también que en la actualidad uno de cada diez soldados
de los que EEUU tiene desplegados en Irak están contratados
por empresas privadas, que 'a menudo violan los derechos humanos
del personal que subcontratan' y que contratan a quienes 'están
dispuestos a cobrar menos, sean de donde sean'.
La
colombiana Amada Benavides, responsable del grupo de expertos
para América Latina y Caribe, explicó a EFE que,
por lo general, grandes empresas multinacionales, 'completamente
legales', buscan o crean filiales en países en desarrollo
para que recluten personal, 'que, sin embargo, firma sus contratos
directamente con la empresa matriz, con sede en EEUU o Gran Bretaña'.
'Los
subcontratados quedan completamente desprotegidos, porque no tienen
capacidad para reclamar el respeto de sus derechos ante la empresa
responsable, ni se sabe muy bien a qué jurisdicción
deben dirigirse', explicó el experto español, quien
puso el ejemplo de que muchas veces firman sus contratos en un
avión camino de Irak.
Gómez
del Prado aseguró que, mientras a un europeo o a un estadounidense
se les pagaría cerca de 10.000 dólares al mes, un
latinoamericano recibe unos 1.000 dólares (entre 25 y 30
dólares al día).
En
su opinión, 'los mercenarios de hoy en día son resultado
de la progresiva privatización y subcontratación
del uso de la fuerza', un nuevo fenómeno 'contra el que
los gobiernos no saben cómo luchar'.
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En
ese sentido, Benavides destacó la receptividad y
colaboración de los Gobiernos de Honduras, Ecuador
y Perú, los tres países que el grupo de expertos
ha visitado y sobre los que elaborará informes para
presentarlos al Consejo de Derechos Humanos (CDH) y ante
la Asamblea General de la ONU. |
Amb
os expertos valoraron también que el Gobierno de Perú
haya sido el país número 29 en ratificar la Convención
Internacional de Utilización, Financiación y Entrenamiento
de Mercenarios, que sanciona con penas de cárcel en el
país a los que incurran en estas prácticas.
La
Convención establece como delito reclutar, utilizar, financiar
o entrenar mercenarios y penaliza a aquellas personas que, según
la definición de 'mercenario', participan directamente
en hostilidades o en un acto concertado de violencia.
Igualmente
destacaron que ese país, así como Honduras y Ecuador
han empezado a adoptar medidas para combatir un nuevo problema
que también afecta a Chile, Colombia y El Salvador. EFE