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De
hecho en el sistema democrático la prensa es uno de los poderes
a los que los “lobbistas” acuden ineludiblemente, muchas
veces y de acuerdo a su interés particular un lobbista comparte
o intercambia información con un comunicador dependiendo
de los intereses y de la oportunidad. |
De
alguna forma la tendencia pública y privada de sustituir las ruedas
de prensa por simples “declaraciones de prensa”, donde
los periodistas sólo acuden como espectadores y escuchan y a la
vez trasladan mensajes sin cuestionar ni tener la posibilidad de preguntar
o repreguntar es una forma de tolerar o admitir algún tipo de lobby.
Igual
ocurre cuando se convoca a conferencias de prensa sobre un tema determinado
y no permiten preguntas que no tengan relación con el objetivo
de la cita.
Poner
de moda tales modalidades y la displicencia de la prensa ante estas practicas
representa una especie de complicidad conciente o inconsciente que termina
por la aceptación de declaraciones acomodadas, sin que exista opción
de cuestionamiento alguno.
Estos
esquemas dan lugar a excesos, falta de transparencia y de contraste en
el planteamiento de las informaciones de interés público,
situación que acaba por beneficiar a través de una modalidad
subliminal del lobby a sectores específicos que generalmente tienen
intereses de carácter económico, político o religioso
entre otros.
Las
escuelas de periodismo que se han mantenido
con alguna distancia prudencial del tema de la “comunicación
estratégica”, pero ya empiezan a acortar distancias y aunque
sus puntos sobre la temática no son claros, el abordaje es ineludible.
Se
considera imprescindible que un periodista del nuevo milenio conozca tanto
de estrategias de comunicación como de multimedia, debido a que
son las tendencias que marcan la nueva era de la información y
por ende no es posible desvincularse de estas realidades.
Pero
mientras algunos miran a los lobbistas con desconfianza, otros llegan
hasta a satanizar lo que es comunicación estratégica.
Cualquiera
que sea la postura lo importante es conocer las tendencias para que el
periodista que salga a reportear cada mañana o que haga trabajos
profundos de investigación pueda practicar la esencia del periodismo
que de fondo sigue siendo la misma.
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