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Medida
fue tomada dos días después del regreso del presidente
Zelaya de Nicaragua, donde acudió a la toma de posesión
de Daniel Ortega
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Las
medidas confirman que el proceso de licitación había
fracasado, ya que no tenían donde almacenar los carburantes
que comprarán a la ganadora Conoco-Phillips
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Se
espera reacción de las transnacionales afectadas por
la medida
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Cambio
de reglas alejaría la inversión extranjera a casi
un año de la vigencia del CAFTA.
Tegucigalpa
- La decisión del gobierno de Manuel Zelaya de intervenir
las terminales de depósito de gasolinas fue
la confirmación del fracaso de su estrategia en el proceso
de licitación de combustibles que viene impulsando desde
el año pasado, tal como lo reconoce cuando dice que es con
el fin de continuar con el mecanismo, cuya primera fase se concretó
el año pasado con la oferta seleccionada de la transnacional
estadounidense Conoco-Phillips. La falta de un entendimiento con
el presidente de Dippsa, Henry
Arévalo, tras varios meses de negociar y a falta de dos días
para que el mismo empresario entregara una respuesta a la oferta
que había hecho el mismo gobierno, demuestra que los funcionarios
gubernamentales nunca estuvieron optimistas sobre el tema.
Asimismo, falta ver como reacciona la transnacional Texaco, la otra
gran distribuidora que tiene terminales de depósito en Puerto
Cortés y que nunca ofreció, ni negoció con
el gobierno el alquiler de sus tanques.
Y es que el gobierno ha jugado a lo que salga en este proceso, ya
que desde el inició conocía que además de licitar
la compra de combustibles, se requiere de terminales para su almacenamiento,
además del transporte y venta al detalle en las gasolineras,
proceso que manejan verticalmente las empresas distribuidoras, pero
sólo pudo completar la primera fase, pero no podía
salvar el escollo del almacenamiento.
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A
excepción de Dippsa, que jugaba un doble papel, primero
en impugnar legalmente el proceso de licitación y conocer
las ofertas de todos los proponentes, en especial del ganador
Conoco-Phillips, a través de la matriz Trafigura, y
en segundo negociar con el gobierno el alquiler de las terminales
que posee en Tela (Petrotela) y en San Lorenzo, Valle (Petrosur),
las demás transnacionales optaron por ignorar el proceso
y forzar al gobierno a que tomará las medidas extremas. |
De
todos es conocido que las transnacionales se sienten protegidas
por los convenios del tratado de libre comercio con Estados Unidos
(CAFTA) y el acuerdo mutuo de Protección y Promoción
de las Inversiones que suscribieron Honduras y el gobierno estadounidense.
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