Tegucigalpa
- El Parlamento hondureño pidió al Gobierno que
preside Manuel Zelaya suspender las negociaciones con El Salvador
de proyectos de interés entre ambos países, por
el reclamo salvadoreño de la isla Conejo, en el Pacífico.
Así
lo informó hoy el presidente del Parlamento hondureño,
Roberto Micheletti, quien dijo que la moción en ese sentido,
"fue aprobada anoche por las cinco bancadas" del legislativo.
Agregó
que una manifestación del diputado Gabo Alfredo Jalil,
en defensa de la soberanía hondureña, pasó
a ser una "moción" para suspender las negociaciones
de proyectos en trámite con El Salvador.
Micheletti
dijo que el canciller, Milton Jiménez, el ministro de Defensa,
Arístides Mejía, y el jefe del Estado Mayor Conjunto
de las Fuerzas Armadas, Romeo Vázquez, serán convocados
para que la próxima semana expliquen al Parlamento sobre
la situación que prevalece por el reclamo de la isla.
Honduras,
que desde hace varios años ejerce soberanía en la
pequeña isla, protestó la semana pasada ante El
Salvador, porque en el denominado "Libro Blanco", recién
presentado por la Fuerza Armada de aquel país, la isla
aparece como salvadoreña.
El
Salvador alega que tiene documentos históricos que respaldan
su reclamo.
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La
moción aprobada por el Parlamento hondureño
instruye al Gobierno a suspender las negociaciones para
la construcción de la represa El Tigre, en la frontera
común de los dos países, proyecto en el que
el más interesado es El Salvador. |
El
proyecto todavía está a nivel de estudios y en Honduras
hay varios sectores, principalmente pobladores de la zona que
sería afectada, que se oponen a su construcción.
Además,
los diputados le solicitaron al Gobierno que se mantenga "una
posición de estancamiento indefinido en lo atinente a la
habilitación del canal seco", que le permite a El
Salvador sacar sus productos de exportación hacia el mercado
de EEUU y Europa por el Caribe hondureño.
La
moción también pide instar a El Salvador y Nicaragua
"para que de conformidad con el mandato de la Corte Internacional
de Justicia se proceda a resolver el problema limítrofe
pendiente", en el Golfo de Fonseca.
Tegucigalpa
considera que si El Salvador defiende como suya la isla Conejo,
le estaría cerrando a Honduras su salida a mar abierto
en el Pacífico.
Hasta
ahora los presidentes de El Salvador y Honduras se han referido
al tema resaltando la importancia de buscar una solución
mediante el diálogo y la vía diplomática.
Pero
anoche, en el Parlamento hondureño los diputados señalaron
que se reconoce "oficialmente el deterioro que han sufrido
las buenas relaciones entre ambos países motivados por
pretensiones que afectan nuestra soberanía e integridad
nacional".
Además,
los diputados propusieron "proporcionar el apoyo a las Fuerzas
Armadas para que en los espacios marítimos puedan cumplir
eficazmente su misión institucional".
Micheletti
recalcó que hasta ahora se creía que las relaciones
con El Salvador "estaban libres de tensiones",
pero que le sorprende que "de repente surge esa pretensión
irrespetuosa de El Salvador". |
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Agregó
que los hondureños deben preocuparse "de fortalecer
las Fuerzas Armadas, porque si queremos la paz debemos estar preparados
para la guerra".
El
vicecanciller hondureño, Eduardo Enrique Reina, reiteró
hoy que su país buscará una solución pacífica
y aboga porque los tres países ribereños en el Golfo
de Fonseca acuerden "medidas conjuntas que garanticen la
conservación de este precioso bien común".
El
Golfo de Fonseca debe convertirse en un irrenunciable vínculo
para la mutua cooperación y la unidad regional", expresó
Reina.
La
Corte Internacional de Justicia resolvió en 1992 un centenario
contencioso limítrofe entre Honduras y El Salvador, que
se agudizó en 1969, cuando ambos países libraron
una guerra de cien horas. EFE