El
paro cumple hoy siete días, marcados por protestas en las
calles y plantones de miles de maestros frente a la Casa Presidencial.
El
domingo, el Gobierno de Honduras propuso una nueva instancia para
solucionar la crisis con la creación de una comisión
bipartita, en la que participen representantes del sector oficial
y de los maestros.
Aunque
el Gobierno propuso en principio que participaran sólo
tres representantes por cada una de las partes, anoche accedió
a que los maestros estuvieran representados por los seis colegios
del magisterio.
La
primera reunión de acercamiento se produjo anoche y continuará
hoy, dijo a periodistas Edwin Oliva, uno de los dirigentes de
los maestros, mientras que el viceministro de Educación,
Marco Antonio Garay, indicó que el diálogo se ha
iniciado con respeto y optimismo.
La
reunión se celebró en la residencia del ministro
de Gobernación y Justicia, Jorge Arturo Reina.
Oliva
y Garay coincidieron en que la nueva propuesta oficial a los maestros,
sobre la que no precisaron mayores detalles, aproximan las negociaciones
a una solución, que podría darse hoy mismo.
Los
docentes no accedieron a la petición del Gobierno de que
hoy tenían que regresar a las aulas.
Oliva
indicó que las bases del magisterio seguirán en
Tegucigalpa, porque insisten en que no regresarán a clases
hasta que el Gobierno les de una respuesta positiva.
Los
maestros exigen el cumplimiento del Estatuto del Docente, lo que
representa un alto coste económico para el Gobierno, según
ha reiterado el presidente hondureño, Manuel Zelaya.
El
paro de los maestros afecta a unos dos millones de estudiantes
de preparatoria, primaria y secundaria. EFE