Tegucigalpa
- Las autoridades de la Dirección de Aeronáutica
Civil conocían de las constantes entradas y salidas del
misterioso avión
Grumman a territorio hondureño, pero no revelaron
esa información, sino hasta horas después que el
aparato fuera subastado por más de 14 millones de lempiras.
El director de Aeronáutica Civil, Guillermo Seaman, confirmó
hoy que el misterioso jet Grumman ingresó en varias oportunidades
a Honduras durante el año 2005, pero se abstuvo de proporcionar
las fechas, la procedencia del mismo y el plan de vuelo que se
utilizó en esas oportunidades.
Seaman reveló a la emisora Radio Cadena Voces que esa información
le fue proporcionada al presidente de la República Manuel
Zelaya en las últimas horas, precisamente un día
después que se adjudicara el aparato a una empresa estadounidense
por una cifra de 736,000 dólares.
Con esta confesión, las indagaciones que se realizan, desde
casi un año, por este polémico caso cobran otro
curso, pero falta confirmar si la Fiscalía Contra el Crimen
Organizado contaba con esta información y si existen las
bitácoras de vuelo que se utilizaron en los diferentes
ingresos que hizo la aeronave al país.
También falta determinar las personas que venían
dentro del aeroplano las últimas veces que entró
al territorio nacional, trabajo que correspondía determinar
a la Dirección de Migración y Extranjería,
quien es la encargada de velar por el ingreso legal de todas las
personas que llegan y salen del país.
 |
El miércoles anterior, el presidente Zelaya Rosales
atribuyó a una “operación
fallida del narcotráfico” la aparición
del misterioso avión Grumman en el aeropuerto Toncontín
el pasado 24 de febrero, y reveló que la aeronave
ya había entrado en otras oportunidades al país
en aparentes actividades ilegales. |
En sus declaraciones, el gobernante quiso responsabilizar a la
administración anterior al señalar que “estábamos
entrando en el nuevo gobierno, algo les falló, ya no estaban
los mismos empleados, ya había cambios en Aeronáutica,
algo falló ahí, pero eso fue el primer mes de gobierno”.
No obstante, Seaman admitió que los cambios que se hicieron
en Aeronáutica Civil al inicio del gobierno de Zelaya fueron
en la parte administrativa y ejecutiva, no así en la parte
técnica, es decir, que se mantuvieron los controladores
aéreos por tratarse de personal técnico que no se
puede reemplazar de la noche a la mañana.
El funcionario reveló que el día que el aparato
aterrizó en Toncontín, el 24 de febrero del año
pasado, el plan de vuelo se pedía autorización para
aterrizar a las 5:00 de la tarde y luego a las 9:00 de la noche,
pero finalmente lo hicieron a las 11:13 de la noche, hora en la
que los controladores aéreos y el personal de migración
están fuera de labores.
La hora de ingreso fue inusual si se toma en cuenta que el aeropuerto
se mantiene abierto de 5:00 de la mañana a 10:00 de la
noche y fuera de esas horas solo queda el personal de vigilancia
y otros empleados que no tienen nada que ver con el aterrizaje
y despegue de aviones.
No obstante, el director de Aeronáutica Civil confió
que ese día se dejó a varios controladores aéreos
y un supervisor de turno para que autorizaran y supervisaran el
ingreso de la aeronave al aeropuerto Toncontín, pero se
abstuvo de confirmar sus nombres aduciendo que no los tenía
en ese momento.
Según la información que maneja la Fiscalía,
los operadores que laboraban el día del aterrizaje del
jet eran: Wilfredo Flores, Ramón Moncada, supervisor de
turno, y otro cuyo nombre no se precisó, pero que al parecer
no participó en la autorización del descenso porque
en ese momento se encontraba con problemas de salud.
A
principios de junio del año pasado, Proceso
Digital tuvo acceso a información de
que uno de los tres controladores aéreos que se encontraban
en la torre ese día, pidió que se le autorizaran
sus vacaciones e inmediatamente viajó a Estados Unidos,
junto con sus parientes más cercanos. |
 |
Seaman
a todos los controladores aéreos el Ministerio Público
les tomó su correspondiente declaración.
Esto aparentemente se dio días después que las autoridades
hondureñas iniciaran formalmente la investigación
por el abandono del jet. Se desconoce si esa situación
fue investigada por el Ministerio Público, dado el hermetismo
con que sus autoridades han manejado el caso.
En esa oportunidad también se informó que uno de
los dos pilotos mexicanos, que trajo el lujoso aeroplano a suelo
hondureño, llamó por teléfono e intentó
sobornar al director de Aeronáutica Civil,
para que le permitiera sacarlo del país sin despertar sospechas
y antes que surgiera el escándalo.
El vicepresidente de la Asociación de Fiscales del Ministerio
Público, Jari Dixon, dijo estar sorprendido por las declaraciones
del director de Aeronáutica Civil en vista que se hacen
a un año de que la aeronave apareciera en el aeropuerto
Toncontín y precisamente a unas horas de que el mismo fuera
subastado.
Dijo que el Ministerio Público no debe permanecer callado
o tapando un acto que todo mundo sabe que es irregular. Dixon
pidió al Congreso Nacional que proceda a la interpelación
del fiscal general Leonidas Rosa Bautista para que de a conocer
a la opinión pública todo lo relacionado a este
caso.
Ver
galería de fotos de la subasta