Tegucigalpa
- Los maestros del sector público de Honduras anunciaron
hoy que aceptaron la oferta salarial anunciada el jueves por el
Gobierno y que las clases se reanudarán el próximo
lunes.
Un
portavoz de los maestros explicó que solamente una de las
18 filiales departamentales, la de Francisco Morazán, que
incluye a la capital, no aceptó la última propuesta
que les presentó el Gobierno.
"No
obstante, la aceptamos porque la mayoría la respaldó",
agregó el dirigente Edwin Oliva.
Ahora
solo resta que los representantes de los seis colegios de maestros
existentes en el país firmen hoy mismo el acuerdo con la
comisión del Gobierno creada el domingo pasado para poner
fin a una crisis que duró 10 días y que se agudizó
el miércoles, cuando miles de docentes se enfrentaron con
policías y militares en Tegucigalpa.
Hasta
ahora los dirigentes de los maestros no han precisado los detalles
de la oferta salarial, porque son varias escalas, antigüedad,
clasificación académica y otros colaterales.
El
ministro de Gobernación, Jorge Arturo Reina, quien encabezó
la comisión por parte del Gobierno, dijo hoy que le complace
la respuesta de los maestros, a cuyos dirigentes elogió
por la ponderación con que participaron en las negociaciones,
las que calificó como "muy difíciles".
Agregó
que lo importante es que el Gobierno ha resuelto la crisis y que
los estudiantes de preparatoria, primaria y secundaria, unos dos
millones en total, volverán a las aulas el próximo
lunes.
Los
miles de maestros de todo el país que desde el 1 de agosto
se instalaron en la sede de la estatal Universidad Pedagógica
"Francisco Morazán", en Tegucigalpa, comenzaron
esta madrugada a retornar en autobuses a sus lugares de origen.
El
primero en anunciar el jueves un "acuerdo preliminar"
entre el Gobierno y los docentes fue el presidente hondureño,
Manuel Zelaya, en una rueda de prensa en la Casa Presidencial,
acompañado de varios de sus ministros y asesores.
La
oferta salarial del Gobierno favorecerá a unos 61.000 maestros
del sector público, que exigían un incremento salarial
y otros beneficios como años de servicio y calificación
académica, establecidas en el Estatuto del Docente.
Los
maestros lograron que sus peticiones sean diferidas en tres años,
mientras que el Gobierno pretendía que fueran en seis.
El
presidente Zelaya reiteró el jueves que a su Gobierno,
que inició el 27 de enero pasado, le tocó resolver
una crisis que le "heredó" la administración
anterior, que presidió Ricardo Maduro, del ahora opositor
Partido Nacional de Honduras.
En
un comunicado, el Gobierno anunció que la última
propuesta presentada a los maestros para los años 2007,
2008 y 2009, globalmente suma 7.212 millones de lempiras (unos
381,5 millones de dólares).
Esos
recursos saldrán de fondos propios del Estado y la cooperación
internacional, explicó la ministra de Finanzas, Rebeca
Santos, quien además destacó que no será
afectado el ejercicio fiscal del Gobierno.
El
Gobierno también anunció la creación de un
Programa de Ajuste Social de la Educación "el cual
requerirá el compromiso de los docentes, acompañados
por la sociedad hondureña, para alcanzar las metas del
milenio y las metas de educación establecidas en la Estrategia
de Reducción de la Pobreza".
Las
exigencias de los maestros comenzaron en marzo pasado, pero la
crisis estalló el 1 de agosto con manifestaciones en las
calles en Tegucigalpa. EFE