Tegucigalpa - Una comitiva de la empresa estadounidense
Cashman Equipment Corporation (CEC) realizó hoy lunes una
inspección al misterioso jet Grumman, subastado hace dos
semanas por el Ministerio Público a un costo de 14 millones
de lempiras, más de 736,000 dólares.
La misión, que arribó este fin de semana a Honduras,
esta compuesta por los pilotos Stephen Lapointe, John Camron y
el capitán Rick Ponazzo, quienes permanecerán durante
esta semana haciendo pruebas y algunas reparaciones al jet, para
luego llevárselo a sus hangares en Estados Unidos.
De acuerdo a lo informado por los extranjeros, la aeronave, cuyo
arribo a Honduras, permanece en el más completo misterio
por el hermetismo con que se han manejado las investigaciones
por parte de la Fiscalía General de la República,
será utilizada para viajes alrededor del mundo de los ejecutivos
de Cashman Corporation.
Sergio Ordoñez, oficial de logística y mantenimiento
de la Fuerza Aérea, dijo que los técnicos norteamericanos
realizaron una inspección general y superficial de toda
la aeronave y “han comprobado que funciona de manera normal”.
En
primera instancia los técnicos de Cashman se acreditaron
en la Dirección General de Aeronáutica Civil y posteriormente
los representantes de la Oficina Administradora de Bienes Incautados
(OABI), dependencia del MP, los trasladaron a la Fuerza Aérea
Hondureña para hacer la inspección pertinente.
 |
El
pasado sábado 24 de febrero, el famoso jet cumplió
un año de haber sido abandonado en el aeropuerto
Toncontín por dos pilotos de nacionalidad mexicana,
que al día siguiente abandonaron el país sin
dar cuenta de la aeronave y sin ser registrados por las
autoridades migratorias. |
A raíz de los nulos resultados de las investigaciones,
este misterioso jet ha sido objeto de diversas especulaciones
por la prensa local, desde la hipótesis que el mismo venía
dirigido a un alto funcionario del gobierno y que en su interior
traía una fuerte cantidad de dólares, versiones
que no han sido negadas ni confirmadas por el Ministerio Público.
Hace dos semanas, el presidente Manuel Zelaya reveló que
la aeronave aterrizó en varias oportunidades en territorio
hondureño y fue dejado en el aeropuerto Toncontín,
tras una operación fallida del narcotráfico que
opera en el país. Sin embargo, esa versión fue desmentida
días después por el director de Aeronáutica
Civil, Guillermo Seaman.
Ordoñez informó que en el curso de esta semana arribaran
al país los mecánicos de la empresa Cashman para
hacer las reparaciones pertinentes y proceder a su retiro inmediato,
que está planeado para el fin de semana.
“Próximamente los mecánicos van a hacer su
arribo aquí a Honduras para chequear como están
los sistemas hidráulicos, los sistemas de navegación
y los motores principalmente, que son requisitos y son importantes
para realizar un vuelo de prueba de la aeronave”, señaló.
Dijo
que durante el año que el aparato estuvo en los hangares
de la Fuerza Aérea fue sometido a revisiones periódicas,
incluso periódicamente se encendían los motores
y se “carreteaba” para que no se dañara.
El oficial indicó que desde el primer día
que fue depositado en custodia de la Fuerza Aérea,
se ha tratado de darle un buen mantenimiento, se han utilizado
insumos en su sostenimiento y prueba de ellos es que los
motores funcionan en perfecto estado mecánico. |
 |
“Lo
han recibido, tal como ellos esperaban; no es una aeronave nueva,
tiene muchos aspectos de mantenimiento que hay que evacuar y que
ellos están conformes con lo que han encontrado”,
anotó.
El entrevistado indicó que el mantenimiento de la aeronave
ha sido oneroso, ya que se han utilizado insumos que no se distribuyen
en el mercado local, aunque no preciso el monto de la inversión.
La Oficina de Bienes Incautados informó que los 14 millones
que se obtuvieron de la venta de la aeronave se distribuirán
entre las instituciones que participaron en su decomiso y mantenimiento,
entre ellos, el Ministerio Público, la Fuerza Aérea,
Aeronáutica Civil.